La iglesia de la torre inclinada.
La actual Iglesia de San Juan de los Panetes de Zaragoza, situada entre las murallas romanas y El Pilar, al lado del Torreón de la Zuda, fue construida por orden del Gran Castellar Vicente de Oña, en el solar que desde el siglo III ya hubo un templo de estilo románico hasta la época musulmana.
Tras la reconquista de la ciudad por Alfonso I El Batallador, éste donó el terreno a la Orden de San Juan de Jerusalén, que levantó un conjunto de edificaciones entre las que se encontraba la iglesia, que fue terminada en el año 1725
En 1933 fue declarada Monumento Histórico-Artístico de interés nacional y dos años después, en 1935 sufrió un grave incendio que como consecuencia, acabó con casi la totalidad de sus ornamentos y obras de arte, quedando solo un calvario de madera del siglo XVI.
Tiene una portada de estilo barroco de dos cuerpos. El primer cuerpo del frontispicio consta de un sencillo arco de medio punto y pilastras a los lados. En el segundo se encuentra una hornacina con la imagen del santo patrón de la iglesia, San Juan Bautista de talla barroca. Finalmente es rematada por un frontón recto con óculo.
Según la tradición, el crismón de la iglesia es la única pieza que subsiste de la antigua iglesia románica. Se halla encima de la clave de medio punto de la portada del templo, exactamente en una dovela.
La torre de forma octogonal, inspirada en la Cruz de Malta de ocho puntas, hecha con ladrillo, fue uno de los primeros elementos en construirse, probablemente a finales del siglo XVI. De estilo mudéjar aragonés, consta de cuatro plantas con ventanales de arco de medio punto y óculos, rematada con chapitel bulboso. Por fallos en la cimentación, presenta en la actualidad una moderada inclinación hacia la Plaza del Pilar.
La base del edificio está construida con sillares de piedra, procedentes con bastante probabilidad, de la antigua muralla romana.
El interior del templo se compone de una nave central y dos laterales, las tres con la misma altura. Sus paredes están adornadas con estucos, pilastras y nervaduras de estilo barroco. Sus bóvedas están decoradas igualmente a la manera barroca del siglo XVII, con lunetos que proporcionan luz natural al interior.
Altar mayor con la imagen de Cristo crucificado, talla que data del siglo XVI, acompañado de dos esculturas representando a La Virgen María y María Magdalena. Sobre el conjunto en la luneta de la pared, destaca el escudo de la Orden de Malta.
Altar mayor con la imagen de Cristo crucificado, talla que data del siglo XVI, acompañado de dos esculturas representando a La Virgen María y María Magdalena. Sobre el conjunto en la luneta de la pared, destaca el escudo de la Orden de Malta.
Bajo la cúpula, en la solería, se hallan diferentes cruces de Malta en mármol, en clara alusión al origen maltesco de esta iglesia, por haber sido la Orden de San Juan de Jerusalén, también conocida como Orden de Malta, la promotora de su construcción.
Capilla central de la nave lateral derecha.
Capilla central de la nave lateral izquierda.
Ecce Homo situado en la capilla frontal lateral izquierda.
Puerta interior y sobre ella, el coro con tres ventanas preservadas con celosías.
Sin lugar a dudas, la iglesia es uno de los edificios del patrimonio de la ciudad, que destaca desde cualquier ángulo que se mire, tanto por su belleza como por su original torre inclinada.
Fotografía hecha en los primeros años del siglo XX donde se aprecia la torre y la linterna de la cúpula. En primer plano, parte de la primitiva Plaza de Huesca, ocupando el espacio de la actual Fuente de la Hispanidad.
Fuentes:
Fotografía: Juan Carlos Romero
Foto antigua: Internet
Texto: Juan Carlos Romero, basado en diversas informaciones públicas.
Capilla central de la nave lateral derecha.
Capilla central de la nave lateral izquierda.
Ecce Homo situado en la capilla frontal lateral izquierda.
Puerta interior y sobre ella, el coro con tres ventanas preservadas con celosías.
Sin lugar a dudas, la iglesia es uno de los edificios del patrimonio de la ciudad, que destaca desde cualquier ángulo que se mire, tanto por su belleza como por su original torre inclinada.
Fotografía hecha en los primeros años del siglo XX donde se aprecia la torre y la linterna de la cúpula. En primer plano, parte de la primitiva Plaza de Huesca, ocupando el espacio de la actual Fuente de la Hispanidad.
Fuentes:
Fotografía: Juan Carlos Romero
Foto antigua: Internet
Texto: Juan Carlos Romero, basado en diversas informaciones públicas.
